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Martina Martínez Tuya 

 

    Noticias sobre educación

       (Artículo publicado en Granada Digital, Plaza Nueva)


     Martina Martínez
      11/09/2003

 

      No se puede estar más despistado, ni ser más ignorante. Un periódico de Málaga trataba la noticia de los nuevos exámenes de recuperación que por decisión de la Consejería de Educación serán en junio en lugar de hacerse - como sería lógico - en septiembre. Titular llamativo: ' exámenes de septiembre en junio'. Hasta ahí, es comprensible aprovechar el juego al que sin duda se presta la decisión de la Consejería. Lo peor venía nada más empezar: el periodista aseguraba que los exámenes , 'que estos días estaban haciendo los alumnos' los harían, en lo que a los alumnos de la ESO se refería, en junio. ¿ Nadie le ha dicho, ni se ha molestado en consultar, desde cuándo los alumnos de la ESO no tienen exámenes de septiembre. ¿ Nadie le ha dicho que una de las novedades de la LOGSE, de la que son hijos los alumnos de la ESO, fue precisamente la supresión de dichos exámenes, al igual que aquellos que se celebraban en junio una semana después de evaluar con carácter general y que se llamaban de suficiencia?

      Su ignorancia va en paralelo con la que es habitual en los comentarios sobre educación que pueden leerse. Se ve que todo el mundo escribe de oídas. Sólo así se puede insistir que a partir de ahora los alumnos repetirán con más de dos asignaturas. Dicho así no es ni verdad. A partir de ahora los alumnos repetirán - necesariamente - con más de dos asignaturas. Hasta ahora también podía suceder; de hecho si cualquier comentarista se tomase la molestia de revisar las actas de un instituto vería que es así salvo excepciones. Claro que es así por acuerdo de los profesores, acuerdo que no puede tener rango de norma ya que según la LOGSE incluso con una podría repetir un alumno, de la misma forma que podría promocionar con todas suspensas. La novedad es la imposición con carácter general: más de dos áreas no superadas satisfactoriamente obligarán a repetir.

      Quedan las otras preguntas. ¿Cuántas veces se podrá repetir un curso? Por lo que recogían las medidas de la Ley de Calidad, una sola. Es decir: los alumnos promocionarán con un máximo de dos o con las que sean si repiten curso. Podríamos seguir con las preguntas: ¿ Podrán quedarse dos cursos en todos los cursos? Más de un profesor quiere olvidar estas cuestiones y sólo porque lo desea tiende a pensar que la repetición obligada no dejará llegar al instituto más que a los mejores. Habrá que dejar que disfrute un tiempo de sus sueños. En sus sueños también estarán los números de las calificaciones. ¡ Vuelve el cero! Para muchos no se había ido. Seguían amenazando con él, seguían puntuando y haciendo extrañas notas medias.

      Los hay que por nada dejarán los decimales y se sentirán felices cuando puedan afirmar aquello de ' este chicos sabe 6,97 en Lengua, o Matemáticas o en lo que sea. Claro que las notas medias eran estimulantes cuando un alumno sorprendido en un mal día tenía alguna posibilidad de sacar en otro ejercicio o en una respuesta de clase una nota alta, para que las cuentas de tantas notas sumadas y partidas dieran un cinco o más. Profesores terribles había que amenazaban con no dejar superar un cero más que con un diez. Eran feroces, pero ellos también hacían trampa. Aquellos dieces rara vez no respondían a un trabajo voluntario, a la solución de un ejercicio que se preparase en casa, a algo - en suma - que nada tenía que ver con lo que un diez representaba.

      Aunque pueda parecer mentira en los últimos años ha proliferado un revival de recursos típicos de los colegios privados, aquellos del banco azul, las salidas voluntarias para hacer un problema o un ejercicio y compensar la nota de un examen, los cuadernos primorosos que subían ese punto que permitía aprobar, las temidas copias como castigo individual o colectivo. ¡ Puede haber algo más horrible que un castigo colectivo! ¿Puede haber algo más injusto e indigno que un profesor incapaz para llevar su clase castigue a los alumnos que tienen que soportar su incapacidad ? ¿Puede haber algo más injusto que valorar por igual lo que hacen los alumnos en clase - se supone que cada uno solo - que lo que traen hecho de casa - que nunca se sabe quién lo ha hecho -? ¿ Puede haber algo más absurdo que meter en la nota con igual valor el comportamiento, la copia, lo que nadie sabe quién realmente lo sabe o lo sabe hacer y lo que el alumno sabe?

      Con todo, con este revival incluido, esas clases no funcionan. Funcionan cada vez peor porque nadie resuelve los problemas sin atreverse a mirarlos, sin afrontarlos. Ignorar a los alumnos, a cada alumno - lo mismo con el trabajo en equipo que valorando lo que hace él y el equipo que hay en su casa - no lleva más que a la frustración del alumno, al desprecio hacia el profesor que sólo sabe mirar para otro lado. En el curso que comienza, más vale que nadie olvide que las medidas de la Ley de calidad no son sino retoques sobre la LOGSE y que el mayor problema de la LOGSE, como de las leyes que la han precedido, es no tomarse en serio lo que dice, pretender ignorarla. Amenazar a un alumno con un cero cuando él sabe que si se lo ponen nunca podrá compensarlo en una nota media, es tanto como decirle que para él cualquier posibilidad de aprobar está cerrada: su curso está terminado, así es como lo sentirá. Sentirá eso y también que tiene meses para demostrarnos que cuando no puede esperar nada ni de nosotros ni de nuestra clase estamos en sus manos: es él el que mandará a partir de ese momento.


 

 

 

 

 

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